D. Carles Homo-Dey Moura y Corte Real
D. Carles Homo-Dey Moura y Corte Real (1654-1725)
Marqués de Castel-Rodrigo, Grande de España. Duque de Nocera, Marqués de Almonacid. Conde de Lumiares, Señor de Llerena y de las Islas Tercera, San Jorge, Fayal y Pico.
Comendador Mayor de la Orden de Cristo. Virrey de Valencia. Gentilhome de Cámara. Caballero del Toisón de Oro.Ingresa en 1696. Cofrade Nº 42
Nacido en 1654 fue hijo de Agustín Homo Dei y Portugal, marqués de Almonacid, y de María Pacheco y Mendoza, su fortuna personal se labró mediante el matrimonio con Leonor de Moura y Corte Real, heredera del marqués de Castel Rodrigo, cuyos títulos adoptó.
El Marqués de Castel – Rodrigo, su suegro, fue Virrey de Cataluña, de Cerdeña y de los Países Bajos y Caballerizo Mayor del Rey Carlos II, sin embargo, preterido en los nombramientos del testamento de Felipe IV se inclinó por el partido borbónico en la futura crisis sucesoria que se fraguaba en el horizonte de la Monarquía.
Finalmente, nuestro Castel – Rodrigo fue nombrado Virrey de Valencia, no obstante, el Rey lo mantuvo en la Corte, al preferir que se mantuviese en el virreinato el Conde de Altamira, por quien los tres Estamentos del Reino habían dirigido una carta al Rey Carlos II pidiendo que continuara.
Don Carles Homo-Dey Moura y Corte Real
Autor desconocido
Entre tanto, fue nombrado Virrey de Cerdeña, aunque no llegó a desplazarse a dicho reino y finalmente juró el cargo de Virrey de Valencia el 17 de noviembre de 1690.
El primero de los problemas a los que se enfrentó era el bandolerismo, que hacía estragos en el reino pese a los logros de Altamira en ese campo; los asaltos y las trifulcas armadas se multiplicaron a la llegada del nuevo virrey, e incluso en 1691 llegaron hasta la misma Universidad de Valencia, en la que tuvo lugar un penoso enfrentamiento entre tomistas y suaristas que se saldó a tiros.
Como primera medida reforzó la guardia virreinal y para acopiar los recursos económicos necesarios, vendió, autorizado por el Consejo de Aragón, los derechos de pontazgo sobre el Júcar a la Villa de Alzira por 6.000 libras por un período de veinte años.
El refuerzo de la guardia facilitó la aplicación de drásticas medias, como las capturas y ejecuciones de no pocos bandoleros y la deportación, en sólo un año, de doscientos delincuentes. Moura acabó con diversas cuadrillas de bandidos mediante capturas o negociaciones (ofreciendo el servicio en el Ejército para redimir las culpas).
El episodio más señalado de esta lucha fue la persecución y captura de Antonio Ximeno, alias Gasta, uno de los jefes de cuadrilla más famosos del Reino. Después de novelescas persecuciones, en enero de 1693, Ximeno y su cuadrilla fueron cercados en la cartuja de Valdecrist por la guardia reforzados con huestes de Liria y Murviedro. Ximeno se entregó a condición de ser indultado, pero el 21 de enero de 1693 fue ahorcado junto con dos de sus hombres.
Estos triunfos no lo fueron a gusto de todos, especialmente por las formas que había exhibido el virrey. Muchos sectores le acusaban de excederse en sus facultades y abusar de sus poderes para eludir las limitaciones que imponían los fueros a la actuación de la administración real.
Aunque esta opinión se escuchó en el Consejo de Aragón, Castel Rodrigo, que contaba con el apoyo de la ciudad de Valencia (que había agradecido al Monarca el nombramiento de Moura como gentilhombre de Cámara en 1692) y de la Real Audiencia, fue renovado como virrey por un segundo trienio.
En ese período mantuvo su enérgica actuación contra bandoleros y bandidos, pese a que el tamaño y la peligrosidad de las cuadrillas, había decrecido notablemente.
La Guerra de los Nueve Años, también llamada la Guerra de la Gran Alianza, enfrentó a Francia con casi todas las potencias europeas con el objetivo de fijar a Francia en la orilla izquierda del Rin. Trajo como consecuencia, entre otras, la devastación del Palatinado y la destrucción de la ciudad de Worms por las tropas francesas.
En el contexto de la guerra, con parte de Cataluña ocupada por las tropas francesas, la flota de Luis XIV bombardeó la ciudad de Alicante en 1691 ante lo cual el Virrey decretó la expulsión de los ciudadanos franceses del Reino de Valencia.
Reorganizó la Milicia del Reino para poder responder con rapidez a los ataques enemigos y en este contexto encargó al P. Jesuita Francisco Antonio Cassaus un importante mapa del Reino.
La segunda Germania
Se enfrenta a la SEGUNDA GERMANÍA, originada por la terrible situación de los campesinos a quienes les eran exigidas las rentas EN ESPECIE para obviar el problema de la inflación, como consecuencia de la expulsión de los moriscos en 1609.
Todo comienza en 1693 cuando unos labradores de Carlet se niegan a pagar los derechos señoriales por la cosecha de hojas de morera y la revuelta se extiende rápidamente por la Gobernación de Játiva (comarcas de La Safor, El Comtat, La Vall d’Albaida) bajo la protección de la Virgen del Remedio y de San Vicente Ferrer.
Castel Rodrigo envió al gobernador Ventura Ferrer al frente de un cuerpo de caballería y al mismo tiempo movilizó la recién reformada Milicia y la caballería de varias comarcas; reforzó las plazas fuertes del litoral y cierra la línea del Júcar a fin de contener la rebelión en los límites de la Gobernación setabense.
El Gobernador Ferrer marchó al encuentro de los rebeldes, que habían reunido una fuerza numerosa pero mal armada. El 15 de julio, junto a la localidad de Cela de Núñez (Setla de Nunyes), tuvo lugar el combate. Tras breve y desordenada escaramuza, los rebeldes fueron dispersados. Cayeron de diez a doce de los insurgentes, sin que el ejército real sufriese apenas bajas.
En la represión, dirigida por Castel Rodrigo, fueron abiertos treinta y seis procesos contra los dirigentes del movimiento. Los más destacados habían sido Francisco García y José Navarro, y ambos se hallaban huidos. El segundo, capturado en diciembre de 1693, fue condenado a muerte y ejecutado el 1 de marzo de 1694. El resto fueron condenados a fuertes multas, azotes y galeras, salvo Francisco García que permaneció huido durante largos años, convirtiéndose en símbolo de la resistencia campesina.
El virreinato de Castel Rodrigo concluyó en octubre de 1696, cuando fue designado embajador en el Imperio. Se le concedió el Toisón de Oro pero quedó algo despechado, pues esperaba haber sido nombrado consejero de Estado y primer gentilhombre de la Cámara Real.
Área geográfica en la que tuvo lugar la Segunda Germanía
Julio de 1693
La importancia de la embajada en el Imperio en aquellas vísperas de la esperada sucesión a la Corona española no necesita ser encarecida. Sin embargo, es posible que su preferencia fuese la estancia en la Corte, lo que se vería facilitado finalmente en 1697 al obtener el ansiado cargo de primer gentilhombre de la Cámara real.
Con el nuevo Rey y la nueva dinastía conservó su posición cortesana. En 1701 fue enviado a una embajada extraordinaria en Turín, y tres años después fue nombrado caballerizo mayor de la reina María Luisa de Saboya y por fin Consejero de Estado, concretamente el 16 de diciembre de 1704, cargo que ocupó hasta 1723, falleciendo en 1725.
- Real Academia de la Historia
- Wikipedia
- Elaboración propia